Entre la promesa y la perdición: Explorando el Rol de la Inteligencia Artificial en la obsolescencia de la humanidad
En la actualidad, los medios de comunicación están plagados de opiniones diversas sobre el papel que desempeñará la inteligencia artificial (IA) en el futuro de la humanidad. Este tema no deja indiferente a nadie y ha generado a mi modo de ver, tres posturas principales entre la sociedad.
1-. Temor ante cambios inciertos
El primer grupo es de la cautela, donde se observa un creciente temor ante las posibles consecuencias negativas de la inteligencia artificial. A menudo, se escuchan noticias que relatan experiencias aterradoras y, de alguna manera, la narrativa parece sacada de una película de ciencia ficción. La incertidumbre y la falta de control sobre el desarrollo de la IA generan un ambiente de preocupación, erosionando la confianza en la humanidad. Cada día, nuevas noticias impactantes minan la percepción que tenemos sobre nuestra capacidad para manejar esta tecnología de manera ética y segura.
2-. Optimismo ante una herramienta muy útil
La segunda postura es optimista y considera que la inteligencia artificial es una herramienta fantástica que contribuirá significativamente al progreso humano. Históricamente, la humanidad ha experimentado cambios disruptivos con tecnologías como la imprenta e internet, y en ambos casos se vaticinó el fin del mundo. Sin embargo, estos eventos no solo no provocaron el colapso de la sociedad, sino que dieron lugar a avances y oportunidades sin precedentes. En este sentido, los defensores de la perspectiva optimista sostienen que la inteligencia artificial no será diferente, y su implementación correcta conducirá a mejoras significativas en la calidad de vida, la eficiencia y la resolución de problemas.
3-. Miedo
La tercera postura, quizás la menos numerosa en cuanto a adeptos pero no por ello menos relevante, está impregnada de terror y miedo. Este grupo de personas contempla un escenario apocalíptico en el que la inteligencia artificial desencadenará consecuencias catastróficas para la humanidad. Desde la pérdida de empleos masiva hasta la toma de decisiones autónoma sin control humano, las perspectivas sombrías pintan un futuro en el que la IA se convierte en un agente descontrolado que precipita el fin del mundo tal como lo conocemos.
En mi opinión, considero que la inclinación hacia una postura u otra respecto a la inteligencia artificial a menudo está influenciada por el grado de conocimiento acerca de dos aspectos fundamentales: ética y desarrollo tecnológico. En otras palabras, la percepción de las personas sobre la IA está condicionada por cuánto saben acerca del mundo que nos rodea, especialmente en estos dos ejes.
¿Y si una IA controla la opinión de la sociedad en las redes?
Es bien sabido que empresas con ejércitos de trolls han obtenido grandes éxitos en la alteración de la opinión pública. Se han ganado elecciones, se ha polarizado a la sociedad a través del uso de algoritmos que me atrevería a decir que son los precursores de las IA actuales. Imaginad lo que se puede hacer con el uso de las IA en este ámbito. Se conocerá todo de cada uno de nosotros, que es lo que nos mueve. Si reaccionamos ante determinado tipo de videos o noticias, harán uno personalizado para nosotros con tan sólo el objetivo de afectar al menos en algo nuestra opinión. Es algo que ya se hace, ahora solo hay que multiplicarlo por un uno seguido de muchos ceros.
¿Y si una IA nos sustituye en nuestro trabajo?
El peligro más cercano es que las distintas IA van a optimizar ciertos procesos de trabajo que van a hacer que se requiera menos personal humano. Esto que a priori es una mejora, en la realidad constituye la amenaza de un gran problema que avanza inexorable hacia nuestro presente: Menos trabajo humano que repercutirá gravemente en todos nosotros, porque no olvidemos que somos una especie muy, muy egoísta, ya que menos trabajo es igual a menos recursos en manos de la mayoría.
Algunos graciosos entre estos egoístas que promocionan cursos de IA colocan anuncios que vienen a decir que la IA no nos quitará el trabajo, lo hará alguien que sepa utilizarla. Y esto es cierto, pero habrá menos trabajo, mucho menos… menos en servicios, menos en redactores de contenido, menos en desarrolladores, menos en el ejército, menos en todo. Y unos pocos, y todos sabemos que la mayoría de estos no son precisamente filántropos, se harán con todos los recursos a su favor.
Algunos graciosos entre estos egoístas que promocionan cursos de IA colocan anuncios que vienen a decir que la IA no nos quitará el trabajo, lo hará alguien que sepa utilizarla. Y esto es cierto, pero habrá menos trabajo, mucho menos… menos en servicios, menos en redactores de contenido, menos en desarrolladores, menos en el ejército, menos en todo. Y unos pocos, y todos sabemos que la mayoría de estos no son precisamente filántropos, se harán con todos los recursos a su favor.
¿Y si una IA consigue un éxito garantizado del 51% en el mercado bursátil?
Una IA controlada por un multimillonario de turno, que paga la innovadora empresa de turno, consigue el éxito a través de rapidísimas operaciones que desploman los mercados para comprar a bajo precio y hacerse con el control de los mercados. Y todos sabemos que con más fondos, el crecimiento de todo esto es imparable. Creo que ni siquiera nos entraríamos, es posible incluso que se esté entrenando y ejecutando ya.
¿Y si una IA consigue leer el pensamiento?
Ya antes de la irrupción de las IA en el panorama mundial, uno de los campos más prometedores de la investigación científica era y es el análisis y entendimiento del pensamiento. Se consiguieron importantes avances, sin la IA.
Ahora, y gracias a la infinidad de posibilidades que nos ofrece la IA, la capacidad de aprendizaje desatendido que se puede hacer en la comprensión del funcionamiento del cerebro humano es de crecimiento exponencial. Este inminente avance elimina la última frontera de la privacidad, que es nuestro propio pensamiento.
Ahora, y gracias a la infinidad de posibilidades que nos ofrece la IA, la capacidad de aprendizaje desatendido que se puede hacer en la comprensión del funcionamiento del cerebro humano es de crecimiento exponencial. Este inminente avance elimina la última frontera de la privacidad, que es nuestro propio pensamiento.
¿Y si una IA controla un ejército de drones?
Uno de los posibles futuros más aterradores es el que se relata en las películas de TERMINATOR. Existe la posibilidad de que ya no sean necesarios los soldados humanos, ejércitos de millones de drones ya no gobernados por un operador humano sino por la IA. Una IA capaz de trazar la mejor estrategia para el éxito, mucho más inteligente que el más inteligente de los humanos, porque ha aprendido del equivalente en miles de años de guerra en simulaciones procesadas. Una IA que no tiene miedo, ni empatía, ni límite alguno. Lo realmente aterrador es que es perfectamente posible: hoy.
¿Y si una IA desarrolla el arma biológica definitiva?
Un virus personalizado… o una bacteria incluso mejor. Gracias a la IA y las capacidades de edición genética, se podrán crear virus personalizados para que afecten a la población con determinada genética.
¿Y si una IA toma conciencia real de sí misma?
Dependeremos completamente de lo que considere éxito. Sería completamente absurdo pensar que podríamos comprender lo que pasaría, todo lo descrito en los anteriores puntos pasaría a controlarse por esa IA. Las posibilidades son infinitas, pero creo sinceramente que pocas pasan por la supervivencia de una humanidad que ni siquiera llegaría a trascender.
La silenciosa respuesta ante el crecimiento tecnológico
Silenciosa respuesta ante el crecimiento tecnológico
La falta de conciencia real y global sobre las capacidades actuales y futuras de la tecnología puede llevar a percepciones distorsionadas. Muchas personas pueden no estar plenamente conscientes de las posibilidades reales que ofrece la inteligencia artificial en la actualidad, y mucho menos de su potencial inminente sumado a las nuevas capacidades en otras áreas de conocimiento. Por citar algunos ejemplos en los últimos años se han hecho importantísimos avances en la edición genética y en la lectura del pensamiento a través de interfaces digitales.
Tenemos la suerte o la desgracia de vivir en unos años cruciales para la historia. Puedo opinar con rotundidad que son los años más cruciales.
El papel Crucial de la conciencia y la ética en nuestro futuro
En segundo lugar, la confianza en la ética humana juega un papel crucial en la formación de opiniones sobre la IA. La incertidumbre sobre la integridad y responsabilidad ética en el desarrollo y aplicación de esta tecnología puede influir en cómo se percibe su impacto futuro. La pregunta sobre cuán confiables somos como seres humanos en relación con nuestros semejantes también añade una capa adicional de complejidad a la ecuación.
- INTERÉS 65%
- RIESGO 99%
- AVANCE 90%
La cercana unión de tecnologías profundamente transgresoras y la falta de ética humana, con las inteligencias artificiales, hará que sea más que posible la entrada en una era donde el ser humano en sí mismo habrá perdido el control sobre su destino. Mucho cambio... sin conciencia... muy, muy rápido.
NOticias 03/09/2025 13:55:07
Este post fue generado automáticamente el 03/09/2025 13:55:07
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